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viernes, 21 de mayo de 2010

Claves para elegir un receptor A/V de gama media

El notable descenso de precios en los reproductores de DVD y la creciente oferta de operadores de televisión digital están haciendo posible que cada vez más usuarios cuenten con un sistema audiovisual de altas prestaciones. El amplificador o receptor A/V es, sin duda, el centro de este sistema, proporcionando la conectividad y amplificación multicanal necesarias para obtener el máximo rendimiento de todas las fuentes de sonido digitales y analógicas. A continuación veremos algunos factores que hay que tener en cuenta antes de elegir el más apropiado.


1) Receptor o amplificador

La mayoría de las soluciones integradas de amplificación A/V incluyen un sintonizador de radio AM/FM, algunos de los cuales ofrecen una excelente calidad y prácticamente todos con RDS. Sin embargo, cada vez es más frecuente ver modelos que descartan esta prestación, apostando por un conjunto de posibilidades en el terreno audiovisual. Si se dispone de un buen sintonizador, un buen cable de interconexión y espacio suficiente para colocar ambos equipos, en la misma gama de precios un amplificador A/V es la opción más acertada.


2) Decodificador incorporado y entradas 5.1 (también válido para 6.1 o 7.1)

Existen amplificadores y receptores que, siendo compatible con títulos codificados en Dolby Pro-logic Surround (el veterano sistema envolvente analógico) incorporan un juego de entradas 5.1 que permite la conexión de un DVD u otro dispositivo que disponga de decodificador de audio multicanal. Es posible encontrar este tipo de equipos a un precio muy atractivo, aunque conviene tener en cuenta que sólo será posible conectar un único dispositivo en ese tipo de salidas. Por otro lado, con los formatos de audio de alta definición en el mercado (DVD-Audio y SA-CD) es conveniente que aunque el amplificador cuente con decodificador, disponga también de un conjunto de entradas 5.1 analógicas complementarias.


3) Formatos digitales

Si bien existen diferentes formatos de audio multicanal (MPEG, Dolby Digital, DTS, etc.) la realidad es que tanto en el mercado europeo como en el americano muchos títulos en DVD vienen codificados en Dolby Digital, ya sea en 5.1 canales o en estéreo/Dolby Surround. Es cierto que a mayor compatibilidad con los diversos formatos, mayor precio. Sin embargo, cada vez más receptores A/V de gama media incorporan DTS, cuya calidad de sonido es mucho mayor al tener una menor compresión.


4) Conexiones digitales

Existen dos tipos de conexiones digitales: eléctricas y ópticas. La primera se realiza a través de conectores de tipo RCA mientras que la segunda utiliza cables de fibra óptica con conectores de tipo TosLink. Hoy en día todos los reproductores de DVD incorporan al menos una de estas entradas, por lo que es necesario asegurar la compatibilidad. Por otro lado, la presencia de entradas digitales adicionales permitirá conectar un MiniDisc, CD audio o Láser Disc, y utilizar el decodificador del amplificador, por lo que es conveniente disponer de una buena dotación de las mismas.


5) Considerar el resto del equipo

Antes de decidirse por un receptor es importante considerar los elementos que constituyen el sistema A/V. No todos los receptores A/V incorporan una gran cantidad de entradas y salidas de video. Disponer de una buena cantidad de éstas permite conectar todas las fuentes de imagen al receptor, ya sea DVD, VHS, Láser Disc ó TV, y así utilizar una sola entrada del televisor o dispositivo de visualización. Un factor a tener en cuenta es que, si bien cada vez más equipos de gama media disponen de entradas y salidas tanto de video compuesto como de S-Video (cuya calidad de imagen es mayor al separar la señal en crominancia y luminancia), la mejor calidad de obtiene a través de las salidas RGB presentes en algunos reproductores de DVD y receptores de televisión digital.


6) Prestaciones

Algunos equipos incorporan un completo sistema de menús en pantalla que permite configurar todos los parámetros relativos al sonido ambiental, tales como volumen y tiempo de retraso de altavoces, mientras que en otros la configuración de estos parámetros se realiza a través del display del panel frontal. La posibilidad de apagar por completo o atenuar el brillo del mismo es una prestación que incrementa la neutralidad del entorno y, en muchos casos, disminuye las interferencias sonoras. A medida que aumentan las prestaciones se incrementa también el precio, aunque muchos equipos de gama media cuentan con éstas y muchas más.


7) Potencia de salida

Para elegir entre un modelo de mayor o menor potencia de salida es necesario considerar el tamaño de la sala de escucha, además de la sensibilidad de las cajas acústicas asociadas, como medida para conseguir la sinergia adecuada. A mayor potencia, mayor control, capacidad de respuesta dinámica y menor distorsión. Por otro lado es importante destacar que no todos los receptores suenan igual y que, además de revisar con cuidado las especificaciones técnicas, conviene escuchar todas las opciones, tanto en sonido multicanal como en estéreo.


8) DSP

La presencia de un procesador de señal digital (DSP) permitirá ajustar el sonido ambiental, tanto de pistas en formato digital como analógico, con un mayor nivel de precisión y, a su vez, emular espacios sonoros similares a los de un teatro, una sala de cine, una sala de conciertos o incluso una iglesia. También será interesante asegurarse, si el equipo elegido cuenta con esta prestación, que disponga también de un modo DSP para audición nocturna. De esta manera, realizando una compresión inteligente, reduce el rango dinámico en las escenas en las que se producen cambios bruscos del nivel sonoro.

domingo, 31 de mayo de 2009

Sony Elcaset (1976)

Comenzamos aquí una recorrida por la historia de los formatos físicos de audio, tal vez para mí uno de los temas más apasionantes. Veremos en detalle, uno a uno, formatos como el disco de vinilo, el cassette, el DAT, el CD, el Minidisc y el SA-CD, entre otros.
Para empezar, un invento que tal vez muchos recordarán y otros se enterarán por primera vez que tal cosa existió. Otra genialidad de una firma japonesa que es líder en innovación tecnológica de audio.



En 1976,
Sony patentó un nuevo tipo de cinta magnética de audio en formato de cassette compacto. Lo llamó Elcaset (sí, así como suena). Las principales diferencias con respecto al formato de cassette de Philips eran las siguientes:

- La cinta era el doble de ancha - 6 mm. (1/4 pulgada), en lugar de los 3 mm. (1/8 de pulgada) del cassette compacto de Philips.
- Se reproducía al doble de velocidad - 9,5 cm/s, en lugar de los 4,75 cm/s. del cassette compacto de Philips.

Aunque
la calidad ofrecida por Elcaset era muy superior a la del formato de Philips, el sistema de Sony no pasó de ser una mera curiosidad. Llegó demasiado tarde, justo cuando el formato de cassette compacto de 1/8 pulgada estaba en pleno apogeo.
El hecho de que Sony no haya tenido éxito en el mercado con varios de sus inventos no significa que sea una compañía que fracase en todo lo que hace, sino que han sido capaces de innovar en muchas campos y de lanzar cosas nuevas que no siempre han funcionado como esperaban. Más allá del fracaso comercial, lo cierto es que
Elcaset era un formato realmente muy bueno y de una calidad de sonido admirable.
Lo que Sony quería era competir y reemplazar al (hoy) mítico cassette de Philips, cosa que, desde luego, nunca consiguió. Intentando superar las limitaciones de la cinta de cassette, como el nivel de calidad de sonido, creó un formato muy similar a la de éste, pero de un tamaño mucho mayor: 15 x 10 x 2 centímetros. La cinta en su interior era de 6,3 milímetros de ancho y avanzaba a 9,5 centímetros por segundo, lo que le permitía ofrecer una mayor frecuencia y un mejor rango dinámico al sonido que su competidor.
Elcaset disponía de cuatro pistas, dos en cada cara para ofrecer sonido estéreo.
Pero estos avances no fueron suficientes para competir en el mercado. Al hecho de que el precio era más elevado que el del cassette de Philips, se le unió que este último mejoró mucho sus características con el uso de nuevos materiales en las cintas, como el dióxido de cromo, y éstas se empezaron a fabricar con mayor calidad.
Elcaset era, además, mucho más grande y, por lo tanto, más difícil de manejar y de almacenar, y solo tuvo un relativo éxito entre los audiófilos de la época.





Sony abandonó el sistema en 1980, vendiendo todas las unidades restantes a una compañía finlandesa, la cual las distribuyó en ese país, donde consiguió venderlas todas gracias a un precio muy ajustado. Se distribuyeron diversos modelos del reproductor/grabador, entre los que encontramos el EL-7 o el EL-5, que disponían de un control remoto, e incluso hubo un modelo de reproductor portátil, el EL-D8.

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domingo, 10 de mayo de 2009

Comparativa >> CD vs. MP3

El debate sobre los distintos formatos de grabación/reproducción musical es un asunto recurrente en el mundo de la Alta Fidelidad. Ya sea en los ámbitos aficionado y profesional, como en las revistas especializadas, cada tanto aparecen defensores, o detractores, de algún formato en particular. Por ejemplo, los adictos al vinilo forman un grupo relevante en el sector audiófilo y es habitual escucharlos argumentar que el agrado con el que escuchan sus LP's no lo proporciona de ninguna manera la misma música presentada en formato digital. Otro grupo importante lo componen los amantes de la cinta analógica, especialmente como medio de grabación. Nunca dejan de recordarnos que, bien cuidados, los soportes magnéticos y los aparatos, tanto de grabación como de reproducción, pueden proporcionar un sonido de calidad superior a la que comunmente se reconoce.
Y luego interviene la industria electrónica promocionando los formatos digitales de alta definición: el
SA-CD y el DVD-Audio. Ambos sistemas en guerra entre si y en lucha desigual frente al rey de los formatos: el CD-Audio y sus dos pistas PCM/44100 Hz/16 bits. El CD suele ser el formato abandonado a su suerte en los debates audiófilos, sin grupo especial que lo apadrine; aunque es lógico que esto sea así, ya que realmente su papel dominante en el mercado discográfico le permite defenderse por sí solo.
Por último, queda el grupo de los formatos "comprimidos" (con o sin pérdidas de información): toda la plétora de codecs digitales abanderados por el nuevo soberano del almacenamiento de música grabada, el
MP3. Realmente, cuando se debate sobre la calidad sonora de estos formatos, pasamos a un mundo diferente del de los anteriores: su flexibilidad, su calidad "a la carta", la disponibilidad de codificadores/decodificadores, son los criterios dominantes a la hora de decantarse por ellos. Pero estos son aspectos ajenos al mundo de los demás formatos.
En los debates en defensa del formato favorito de cada uno suelen aparecer dos tipos de argumentaciones:
- La subjetiva: "Me suena mejor", "me gusta más". Indiscutible. Básicamente este tipo de ideas permite la reafirmación grupal.
- La de los fundamentos teóricos del formato: "Mayor margén dinámico", "mayor rango de frecuencias". Estos comentarios suelen aparecer en los debates y dan lugar a espectaculares tratados matemáticos sobre filtrados digitales, teoremas de Shannon y criterios de Nyquist.


El meollo del problema

¿Tiene sentido comparar
CD vs. MP3? Si y no. A pesar de tener el mismo objetivo (la grabación y reproducción musical) son formatos con aplicaciones muy diferentes. Además, tengamos en cuenta que la calidad final no sólo depende del formato utilizado, sino también del equipo de audio, los altavoces, la forma y mobiliario de una sala, y el entorno. Entonces, acertar en su elección depende, en primer lugar, de qué es lo que se busque. MP3 posee una calidad aceptable para que una persona pueda acompañar un viaje en tren o una cena entre amigos con algo de música. EL CD, en cambio, es un concepto completamente distinto para aquellos que piensan en el disfrute de la música en sí.
Muchos han pronosticado la muerte de la Alta Fidelidad argumentando que la compresión de MP3 ha provocado la pérdida de la emoción musical y se preguntan porqué en la era de los mayores avances tecnológicos la calidad sonora empeoró como nunca. Es cierto que los formatos de compresión han degradado la calidad musical pero, además de una cuestión de mercado, se sabe que la mayoría de los audiófilos no son expertos en sonido, ni ingenieros, ni fanáticos del Hi-End. Y por más éxito y expansión que tenga MP3, siempre habrán puristas dedicados a escuchar sólo en vinilo o en cinta y con equipos valvulares.
Antes de ir al grano, repasemos algo de historia. Cuando apareció el CD de la mano de Philips en 1982 se trataba, ciertamente, de un formato con muchos inconvenientes y su calidad inicial era muy pobre. Los avances y mejoras introducidas al formato gracias al desarrollo tecnológico fueron claves para que el CD se convierta en el rey del audio digital. Algo similar sucedió con el
MiniDisc de Sony, lanzado en 1992, que tenía una pésima calidad de sonido en sus comienzos y, gracias al encomiable trabajo realizado, lograron mejorar tanto el algoritmo de compresión (llamado ATRAC) que el MD fue considerado como un formato de Alta Fidelidad. Con la llegada de la versión 4.5 de ATRAC, las copias realizadas desde discos compactos ofrecieron una calidad casi clónica de sus originales, con amplitud y naturalidad en altas frecuencias. Esto significó, ni más ni menos, la evolución de la tecnología de audio y representó un gran avance para el MiniDisc.
Bueno, lo mismo está sucediendo con MP3.


Tests de calidad: CD Audio vs. MP3

Sam Lin, un ingeniero de sonido, realizó en 2006
una serie de pruebas de calidad (quality tests) para determinar si un MP3 realmente puede sonar tan bien como un CD. En la entrada de este blog dedicada a MP3 vimos que este formato alcanza la "transparencia" a 192 kbps. Sam utilizó ese umbral como referencia, ya que por debajo de los 192 kbps el sonido de un MP3 suena demasiado degradado. Primero ripeó dos piezas musicales bien dispares: el concierto nº 3 de Rachmaninov, por su gran rango dinámico, y el tema "Sweet Thing" de Mary J. Blige que, por su percusión con platillos, le permitió hacer pruebas de respuesta en frecuencia y distorsión.
Para el proceso de codificación utilizó el software
EAC (Exact Audio Copy), extrajo las pistas en tres bitrates diferentes (192, 256 y 320 kbps) y las copió en un CD-R. Sam ya sabía que la manera en que cada software codifica la información afecta a la calidad final del archivo y, desde luego, suena diferente.
Luego, usando el programa Cool Edit realizó varios análisis de frecuencias utilizando ruido rosa (pink noise). Los resultados obtenidos al analizar el pop de "Sweet Thing" le parecieron más interesantes, donde encontró que en todos los
bitrates MP3 mostraba vacíos causados por las frecuencias desechadas por el "modelo psicoacústico" en el proceso de codificación.
Finalmente, procedió a realizar pruebas subjetivas de escucha en su equipo de Alta Fidelidad, y encontró que a 192 kbps se percibe una marcada diferencia de calidad respecto del CD. Sin embargo, no pudo encontrar diferencias a 256 y 320 kbps. De hecho, entre un tema ripeado a 256 kbps y otro a 320 kbps no existen diferencias audibles.
Como sabemos, el límite superior de nuestra capacidad de percibir frecuencias altas es de 20 kHz. Sin embargo, en el caso de las fuentes sonoras que emiten frecuencias por encima de los 20 kHz, la existencia de dichas frecuencias ultrasónicas y su interacción con las frecuencias de intermodulación que están dentro del rango audible tienen consecuencias en el sonido final que se percibe, como bien afirma el ingeniero Andrés Mayo
en su artículo "Hay vida después de los 20 kHz". Todo esto justifica la elección del CD como fuente sonora de calidad frente a MP3, ya que las diferencias, aunque sutiles, las podemos percibir.
Volviendo a las pruebas de Sam Lin, MP3 de 192 kbps es ideal para escuchar en la computadora o en el equipo del coche, dos sistemas con una distorsión importante y una mala respuesta en frecuencia. Para el hogar, en cambio, se recomienda el CD o bien MP3 codificado a 256 o 320 kbps, ya que la diferencia de calidad de audio entre el CD original y un MP3 a 256 kbps no es significativa.


Conclusiones

En definitiva, cada uno elegirá el formato de su preferencia en base a sus necesidades, posibilidades y objetivos.
Es innegable que el CD suena mejor que MP3, pero hoy en día la calidad de audio de un MP3 puede ser aceptable y hasta más que suficiente para el usuario promedio. Por ahora el mercado de la grabación y reproducción de audio sigue siendo dominado por el CD, y es lo que encontramos cuando vamos a una tienda de música. Posiblemente en MP3 las canciones suenen arruinadas o apenas empobrecidas, y muchos de nosotros nos sentimos incómodos por los cambios que imprimió este formato de compresión digital. Pero ese es el modo en el que la música sobrevivirá: como una lámina de ilustración en un libro de arte, mientras los originales se guardarán en un museo por aquellos que aún conservan sus reproductores de CD y bandejas giradiscos.
Ah, y no se preocupen, los puristas del sonido seguirán existiendo.



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viernes, 1 de mayo de 2009

MP3 (MPEG Audio Layer 3)

Y llegamos a MP3, un formato para el cual no hace falta introducción alguna. Fue, es y probablemente será el formato lossy de mayor éxito y fama. Tanto es así que, hoy en día, existen reproductores portátiles exclusivamente diseñados para reproducir este tipo de archivos. A continuación veremos porqué, a pesar de su superioridad técnica y calidad de sonido, ninguno de los formatos analizados hasta ahora puede robarle el trono al rey MP3.
Propiamente denominado MPEG Audio Layer 3, este formato nació, en parte, gracias al proyecto DAB (
Digital Audio Broadcast) propulsado por la Sociedad Fraunhofer. De ese proyecto surgieron dos alternativas: Musicam (conocida como Layer 2), que fue la elegida, y ASPEC. Por último, un grupo de trabajo liderado por Karlheinz Brandenburg y Jurgen Herre tomó las mejores características de ambas alternativas, las combinó con algunas ideas propias y, finalmente, creó lo que hoy conocemos como Layer 3 o simplemente MP3.
Este formato, al igual que muchos otros, se aprovecha de todas aquellas frecuencias que nuestro oído es incapaz de procesar correctamente, lo que se denomina "modelo psicoacústico". Además de estos algoritmos del tipo destructivo, MP3 utiliza también una técnica llamada MDCT (
Modified Discrete Cosine Transformation) que transforma el sonido del dominio del tiempo al de las frecuencias, para luego tratarlo por partes. En definitiva, implementa un banco de filtro que logra aumentar la resolución del antiguo Layer 2. Estas técnicas permiten obtener una compresión de hasta 1:12 sin sacrificar demasiada calidad de sonido, pasando de aproximadamente 1411,2 kbps a 112-118 kbps, con lo cual se consigue una reducción significativa del tamaño del archivo.
Lo bueno es que, aún cuando un archivo es separado en muchas partes diferentes, todavía se puede reproducir. Esto lo hace ideal para transmitir música en tiempo real por Internet, aunque desde luego se debe tener muy en cuenta la velocidad de conexión.
Otras de las tantas características de MP3 es la inclusión de metadata dentro del archivo, normalmente llamada "tag". Esto permite guardar todo tipo de información referente al artista y la canción, ade
más de cuestiones técnicas del archivo.
El punto débil de MP3 recae en la falta de soporte para multichannel (múltiples canales de audio) y es aquí donde sus competidores atacan, haciéndole perder más y más adeptos. Sin embargo, como no podía ser de otra manera, un proyecto para permitirle a MP3 contar con sonido envolvente ya está en marcha, liderado por sus desarrolladores.
Las demás limitaciones de este formato son muy claras, pero aún así no logran bajarlo del cómodo trono en el que se encuentra. Algunas de ellas son, por ejemplo, su limitado bitrate (que llega hasta 320 kbps), fallas en frecuencias de 15,5/15,8 kHz, y otros bugs menores que, como dije, no ponen en discusión su reinado.
A esta altura cabe destacar que MPEG no determina la manera en que MP3 puede ser codificado, pero sí el formato de archivo y los algoritmos para decodificarlo. Como resultado, existen muchísimas maneras diferentes de codificar un MP3. Debido a esto podemos encontrar archivos MP3 de diferentes tipos, bitrate y tamaño, según lo desee el codificador en cuestión. Por supuesto, este formato enfrenta serios problemas legales concernientes a patentes y regalías, pero explicarlo excede el contenido de este espacio.

mp3PRO

mp3PRO es un códec de audio que integra una técnica llamada Replicación de la Banda Espectral (o Spectral Band Replication - SBR) con MP3, y puede ofrecer un rendimiento de 128 kbps ocupando el mismo tamaño que un archivo MP3 codificado a la mitad, es decir, a 64 kbps. El formato mp3PRO es compatible tanto con los antiguos formatos, como con los reproductores de audio. Así, los archivos codificados en MP3 se pueden ejecutar en cualquier reproductor de mp3PRO.
Al codificar sonido con mp3PRO se producen dos componentes, la parte MP3 para las frecuencias bajas y la parte SBR (o "PRO") para las frecuencias altas. Como la parte "PRO" tiene muy pocos requerimientos de memoria, la codificación se puede realizar de forma compatible con el formato MP3, lo que permite utilizar reproductores de MP3 para escuchar archivos mp3PRO, ignorando la parte "PRO". Los únicos requerimientos son que el reproductor acepte tasas de muestreo de 16, 22,5 y 24 kHz. junto con 32, 44,1 y 48 kHz. Los reproductores certificados cumplen con este requerimiento, pero no es el caso de muchos de los reproductores portátiles.

VBR (Variable BitRate)

La calidad de un archivo MP3 con un bitrate constante (CBR) de 192 kbps es comparable a la calidad de un CD. No obstante, puede que en ciertas partes de la canción esos 192 kbps se estén desaprovechando. Esto se debe a que a lo largo del archivo la onda de sonido varía, pero al mantenerse constante el bitrate el tamaño del archivo resultante será lineal. Es decir, en archivos codificados en CBR el tamaño de dos archivos distintos será igual si sus duraciones son iguales.
Si los archivos son codificados en VBR, el codificador asigna velocidades de bits (bitrate) que varían según la complejidad de la onda de audio a lo largo del archivo. Para las partes con pocos instrumentos o sin sonido alguno asigna velocidades de bits menores, y para las partes con muchos tipos de sonidos asigna velocidades mayores. Por ende, será menos predecible el tamaño de archivo resultante, ya que para un mismo criterio de compresión en VBR dos archivos de igual duración pueden resultar ser de tamaños muy dispares, ya que la capacidad de compresión en ambos difiere.
La explicación detrás de las codificaciones a VBR reside en que se busca mantener un mismo nivel de calidad entre los distintos archivos de audio, dejando de lado la estandarización en el tamaño de los mismos.

Resumiendo, MP3 seguirá reinando por largo tiempo mientras que su fórmula para el éxito siga funcionando: la relación calidad/tamaño del archivo.
Para quienes deseen experimentar y trabajar con la nueva tecnología MP3 les dejo el link hacia la página oficial del proyecto y el enlace desde donde podrán descargar el software necesario para su funcionamiento.
Aquellos que ya tengan experiencia con este nuevo códec de MP3 los invito a compartirlas dejando un
comentario.
Espero hayan disfrutado de esta revisión de formatos de compresión de audio. Para terminar la serie de notas, en una próxima entrada veremos una comparativa entre CD y MP3 para luego, con más tiempo, ocuparnos de los formatos
físicos de audio, las tecnologías actuales y aquellas que ya casi no se utilizan.


Enlace >> Página oficial del proyecto MP3

Enlace >> Descarga de software para MP3 Surround y el códec MP3D

Otros formatos analizados >> FLAC - APE - TTA - OGG Vorbis - MPC

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jueves, 23 de abril de 2009

MPC (Musepack)

Continuando con los formatos lossy es el turno de MPC, cuyo desarrollo comenzó en 1997. Actualmente, junto a OGG Vorbis, es uno de los formatos que, al parecer, están destinados a terminar con el reinado de MP3.
Musepack utiliza como base los algoritmos presentes en MPEG Layer II, pero optimizados de tal manera que son capaces de competir con los demás formatos. Además de los presentes en la denominada Layer II, MPC utiliza otros algoritmos pertenecientes también a AAC, como el ya mencionado entropy coding y técnicas para reducir el ruido, entre otras. Al igual que OGG Vorbis, Musepack tiene siempre un bitrate variable (VBR), que puede ir desde 3 a 1300 kbits. Por último, y de manera similar que MP3, también utiliza el llamado "modelo psicoacústico" cuyo objetivo es reducir aquellas frecuencias que nuestro oído es incapaz de procesar correctamente, para optimizar la compresión del sonido. Sin embargo, las técnicas y algoritmos de este "modelo psicoacústico" difieren de las de MP3.
Otra de las similitudes entre MPC y MP3 es la metadata, y aunque Musepack utiliza otro tipo de tags, el objetivo y el resultado son, en definitiva, los mismos. En cuanto a rendimiento, es muy similar al de OGG Vorbis, llegando a la llamada "transparencia" unos cuántos kbps. antes que MP3. En definitiva, se trata de una alternativa muy interesante para aquellos que desean cambiar el formato de su colección de música.
Para quienes deseen experimentar y trabajar con MPC les dejo el link hacia la página oficial y el enlace desde donde podrán descargar el software necesario para su funcionamiento.
Aquellos que tengan experiencia con este formato los invito a compartirlas dejando un
comentario.
En una próxima entrada veremos en detalle el rey de los formatos lossy: MP3.


Enlace >> Página oficial de MPC Musepack

Enlace >> Descarga de software

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miércoles, 15 de abril de 2009

OGG Vorbis

Comenzamos con los formatos lossy. Vorbis es un códec de compresión de audio completamente Open Source y, por lo tanto, gratuito. Al ser utilizado en conjunto con el formato OGG, se convierte en lo que hoy conocemos como OGG Vorbis.
Este formato nació en 1998 en respuesta a una carta en la que los creadores de MP3 decidían cobrar regalías por su patente. Cuatro años después, luego de muchas pruebas, llegó la primera versión estable. Como verán, este formato es relativamente nuevo; sin embargo, su popularidad ha crecido de manera considerable en los últimos años. Sus seguidores están por todo el mundo y la cantidad crece día a día.
Al igual que MP3 y muchos otros formatos lossy,
OGG Vorbis utiliza la técnica MDCT (Modified Discrete Cosine Transformation), que cambia el dominio del sonido para llevarlo al de las frecuencias, y luego aplicarle otras técnicas como quantization y entropy coding. Este formato tiene una característica particular: funciona siempre en VBR (Variable Bit Rate). Al contrario de lo que sucede con un flujo de bits constantes, lo que hace VBR es variarlo según la complejidad del sonido, optimizando la compresión y, por lo tanto, el tamaño del archivo.
Las ventajas frente a MP3 se evidencian a simple vista. La más notoria es que suele llegar a lo que se denomina "transparencia" (es decir, cuando la calidad del sonido es tan similar a la del original que no se nota variación alguna) a aproximadamente 160 kbps, en contraste con MP3 que suele lograrlo a 192 kbps. Aunque parece una diferencia insignificante, logra reducir el tamaño del archivo y obtener la misma calidad, que es en definitiva el objetivo primordial de todo formato de compresión.
Si bien todavía no cuenta con mucho soporte en reproductores portátiles de audio y minicadenas, la situación está cambiando. Esto puede verse en las nuevas versiones de firmware para los principales reproductores de MP3, especialmente en marcas como Apple.
Para quienes deseen experimentar y trabajar con OGG Vorbis les dejo el link hacia la página oficial y el enlace desde donde podrán descargar el software necesario para su funcionamiento.
Aquellos que tengan experiencia con este formato los invito a compartirlas dejando un
comentario.
En una próxima entrada veremos en detalle otro de los formatos lossy: MPC.


Enlace >> Página oficial de OGG Vorbis

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domingo, 5 de abril de 2009

TTA (True Audio)

Para terminar con los exponentes del grupo lossless nos encontramos con TTA, uno de los formatos que más popularidad ha ganado en los últimos años. Junto con APE y FLAC, True Audio es considerado como uno de los más maduros en su tipo. ¿Porqué sucede esto? Muy sencillo: rápida y eficiente compresión, alta calidad de sonido y, sobre todo, licencia gratuita y Open Source.
TTA puede trabajar en multichannel y en 8, 16 y 24 bits, algo de lo que no todos los formatos pueden jactarse. Al igual que APE, TTA utiliza métodos presentes en los algoritmos de ZIP y PKZIP, pero optimizados para comprimir audio eficientemente. De esta intensiva optimización se desprenden las principales características de TTA que le han valido fama mundial.
La rapidez y la efectividad en cuanto a compresión cumplen un papel esencial en su éxito. Sus creadores aseguran que este formato es, sin lugar a dudas, el que más rápido puede comprimir archivos de audio. Además, logra reducir entre 30% y 70% el tamaño original del archivo, similar a lo que sucede con FLAC.
Como su códec es capaz de compilar en cualquier sistema operativo o plataforma, TTA tiene una flexibilidad impresionante. Y por si todo esto fuera poco, tiene soporte para los reproductores de audio más populares y tags del tipo ID3.
Estas fuertes características hacen que criticar a este formato sea una tarea inútil. Salvando algunos bugs menores, no posee falla alguna.
Para quienes deseen experimentar y trabajar con TTA les dejo el link hacia la página oficial y el enlace desde donde podrán descargar el software necesario para su funcionamiento.
Aquellos que tengan experiencia con este formato los invito a compartirlas dejando un
comentario.
En una próxima entrada comenzaremos con los formatos lossy: OGG Vorbis.


Enlace >> Página oficial de TTA

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jueves, 2 de abril de 2009

APE (Monkey's Audio)

Con un nombre más bien cómico, APE es otro formato lossless que merece una mención especial. La principal ventaja con respecto a sus competidores es que es totalmente gratuito y sin restricción alguna de uso.
Los algoritmos de compresión que utiliza son los de ZIP, seguramente un viejo conocido para todos los aficionados a la informática. Esta característica hace que su compresión no sea tan buena como la de
FLAC, aunque el archivo obtenido tiene, casi siempre, la mitad de tamaño que el original. Sin embargo, este formato lossless presenta tres notables armas que lo hacen sobrevivir en la ardua batalla de los formatos de audio.
La primera y más original es
su capacidad para detectar errores. Con otros formatos se hace imposible detectar por qué un archivo está dañado y, por consiguiente, cómo arreglarlo. La segunda parte de su armamento recae en los tags, los cuales son poco comunes en los formatos lossless. Su tipo es ID3, igual que MP3.
Su última línea de ataque consiste también en una técnica original: la normalización, un proceso por el cual se normalizan los archivos para que todos estén al mismo nivel. Esto nos permite, entre otras cosas menos drásticas, escuchar música clásica y heavy metal sin sobresaltarnos.
La única falla considerable de
APE es su falta de soporte multichannel, algo que todos los formatos actuales deberían tener considerando el auge de los equipos 5.1 en todo el mundo.
De esta manera, y gracias también a su soporte para los últimos reproductores de audio, APE logra destacarse dentro del enorme grupo de formatos lossless.
Para quienes deseen experimentar y trabajar con APE les dejo el link hacia la página oficial y el enlace desde donde podrán descargar el software necesario para su funcionamiento.
Aquellos que tengan experiencia con este formato los invito a compartirlas dejando un
comentario.
En una próxima entrada veremos en detalle otro de los formatos lossless: TTA.


Enlace >> Página oficial de APE

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sábado, 28 de marzo de 2009

FLAC (Free Lossless Audio Codec)

Hoy en día los formatos lossless gozan de muy poco éxito. Debido a Internet, los usuarios están dispuestos a perder un poco de calidad de sonido para obtener un archivo pequeño que pueda ser fácilmente transferido por la Red. Es por eso que los únicos formatos lossless que sobreviven a este arduo panorama son aquellos cuya compresión es tan buena que vale la pena usarlos. FLAC (Free Lossless Audio Codec) es uno de los mejores exponentes de este tipo de formatos.
FLAC se distingue, entre otras cosas, por lograr una compresión mayor que la mayoría de los algoritmos lossless. Esto se explica porque está específicamente diseñado para comprimir audio, cosa que no sucede con otros algoritmos como ZIP o similares. En pocas palabras, los algoritmos presentes en FLAC primero convierten la información en una serie de números sin relación utilizando una técnica llamada predicción lineal, que luego son almacenados eficientemente con una forma modificada de
entropy coding, también presente en MPC y OGG. Además, utiliza Run-Length Encoding para ordenar aquellos bloques similares, como los silencios.
Cabe destacar que FLAC cuenta con tags, pero no del tipo ID3, lo que dificulta en parte su lectura para algunos programas. Esa es una de las pocas críticas hacia este formato, ya que sus escasos bugs le han hecho ganar la reputación de infalible.
Gracias a estos algoritmos, FLAC tiene una popularidad pocas veces alcanzada por formatos de su tipo, algo de lo que sus desarrolladores deben estar muy orgullosos.
FLAC puede ser utilizado, mediante plug-ins, con diversos programas tales como Windows Media Player, Winamp, VU Player y otros.
Para quienes deseen experimentar y trabajar con FLAC les dejo el link hacia la página oficial y el enlace desde donde podrán descargar el códec y los plug-ins necesarios para su funcionamiento.
Aquellos que tengan experiencia con este formato los invito a compartirlas dejando un
comentario.
En una próxima entrada veremos en detalle otro de los formatos lossless: APE.

Enlace >> Página oficial de FLAC

Enlace >> Descarga de programas y plug-ins

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domingo, 22 de marzo de 2009

Distorsiones en la amplificación

El amplificador perfecto, escrupulosamente hablando, no existe. Cualquier modelo, incluso los de más alta gama, presenta en mayor o menor medida una serie de distorsiones que degradan la señal de sonido original. Sus circuitos experimentan diversas alteraciones que afectan a las frecuencias y a las amplitudes.
La calidad y la eficacia de los componentes, así como el diseño y trazado del circuito, influyen de forma decisiva. Esta es la razón que explica, independientemente de la potencia de salida, la existencia de unidades sensiblemente más caras que otras.
A continuación veremos una breve reseña de los diversos tipos de distorsiones existentes y la forma en que deterioran la correcta reproducción.

DE FRECUENCIA:

Si la respuesta en frecuencia del amplificador no es plana (lineal), cierto grupo de ellas serán incrementadas de distinta manera que el resto. Si esto sucede, es decir, si la relación de ganancias no es equitativa para todas, el aparato experimentará un fenómeno denominado “distorsión de frecuencia”. Las causas suelen tener su origen en los elementos capacitivos e inductivos que componen el circuito de amplificación y, como consecuencia, el balance tonal se verá alterado.


DE AMPLITUD:

Aparece cuando la ganancia del amplificador no es idéntica para cada una de las amplitudes presentes en la señal de entrada. En estas situaciones se puede ocasionar un cierto recorte o una amplificación algo desproporcionada, de tal manera que se produce una diferencia de amplificación entre las señales de bajo nivel respecto a las de alto nivel. Conocida también como “distorsión alineal”, tiene dos variantes: armónica y por intermodulación.

Armónica:

Ocurre cuando en la amplificación se crean frecuencias múltiples de las de entrada. Todas ellas, sumadas a la señal original en la etapa de salida, alteran la forma de onda resultante, en mayor o menor medida. Por ejemplo, si una sinusoidal de 1 kHz. es introducida en la entrada de un amplificador, y en la salida se observa la presencia añadida de segundo armónico (2 kHz.), de un tercero (3 kHz.), etc. significa que se está produciendo una distorsión armónica. Este tipo de alteración resulta muy perjudicial en la alta fidelidad, por el deterioro que supone a la señal original.
Aunque se trata de un fenómeno que resulta inevitable, lo cierto es que puede ser reducido de forma sustancial. Su origen es característico de los componentes activos y no existe ninguno capaz de ofrecer una respuesta completamente lineal. Por lo tanto, la realidad es que no existe un amplificador totalmente exento de este tipo de distorsión.
Su medición establece el valor total de este tipo de degradación, conocida también como THD (Total Harmonic Distorsion). Se expresa de una forma porcentual, que representa exactamente el porcentaje de distorsión armónica respecto a la frecuencia fundamental. Por esta razón, cuando menor sea este valor, menor será la cantidad de distorsión armónica presente en la salida del amplificador.

Por intermodulación:

Cuando se introducen dos frecuencias diferentes en la entrada del amplificador, y en la salida surgen otras que no están armónicamente emparentadas con ellas, se aprecia una desagradable distorsión ocasionada por la suma de estas frecuencias parásitas.
Por la general esta distorsión, denominada también IMD, se produce cuando existe una sobrecarga o saturación. Por ello, puede evitarse de manera sencilla haciendo que el amplificador trabaje en su zona más lineal (tanto de entrada como de salida), ajustando adecuadamente los niveles pertinentes. Al igual que sucede con la distorsión armónica, sus valores, que también se expresan en porcentaje, dicen mucho acerca de las cualidades de un amplificador.


DE CRUCE:

La mayoría de los amplificadores convencionales destinados a la reproducción musical de alta fidelidad están constituidos de forma que la señal es amplificada en dos mitades. Las dos partes trabajan de forma complementaria, cada una ocupándose de un semiciclo, de manera tal que una se ocupa del semiciclo positivo y otra del negativo. En la salida, ambas mitades se suman para formar la onda completa. Este tipo de sistema es denominado Push-Pull (contrafase).
La no linealidad en las características de entrada de los transistores provoca una distorsión en el punto de intersección entre ambas fases de la amplificación. Se trata, por lo tanto, de un efecto que no se produce en todos los amplificadores por igual. De hecho, mientras que los sistemas de Clase A no manifiestan este inconveniente, los de Clase B y otras suelen exhibir perturbaciones de este tipo, denominada también “de cruce”.
La polarización de los transistores evita este tipo de problemas y convierten las unidades de Clase B en Clase AB (donde existe una pequeña circulación de corriente continua aún con excitación nula). Pero hay que tener en cuenta que, a cambio de esta importante mejora, se obtiene un rendimiento menor y un consumo de potencia contínuo.


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miércoles, 18 de marzo de 2009

Formatos de compresión de audio

La música ha acompañado nuestras vidas desde que la historia tiene memoria. Sin bien hoy en día existen cientos de diferentes géneros y estilos, el objetivo siempre ha sido el mismo: el disfrute del oyente. La llamada "era de la información" en la que vivimos no ha cambiado ese objetivo en absoluto; al contrario, lo ha maximizado. Esto se debe, en gran parte, al excelente trabajo que hace Internet permitiendo compartir todo tipo de datos, en este caso música.
Pero nuestro placer no sería el mismo sin los
formatos de compresión de audio que lo hacen posible.

Antes de explicar en detalle cada formato repasaremos algunos conceptos básicos. Al igual que en cualquier tipo de compresión de datos, existen dos grandes categorias donde podemos agrupar a los diferentes formatos. La primera, denominada
lossless, abarca a todos aquellos formatos que no pierden claridad ni calidad al comprimirse, pero que ocupan una mayor cantidad de espacio en el disco duro. La otra categoría, llamada lossy, engloba a aquellos formatos que (al comprimir el audio) sacrifican calidad por espacio en disco. No hace falta aclarar que los formatos del tipo lossy son los que más éxito han tenido, especialmente uno que todos conocen: el MP3.
Sin embargo, algunos formatos
lossless son muy utilizados por técnicos de sonido y entusiastas de la calidad. En la compresión de sonidos se deben tener en cuenta dos cosas. Una de ellas es el tiempo de muestreo, que almacena la tensión del audio en intervalos regulares como, por ejemplo, 44.100 veces por segundo para un CD. La resolución en que se almacena ese tiempo de muestreo es el segundo punto por considerar, que puede ser, por ejemplo, de 16 bits.
La técnica más utilizada para realizar algoritmos
lossy de compresión de audio es la llamada perceptual noise shaping, que se basa en las limitaciones del oído humano para eliminar aquellas partes que sean innecesarias. En cambio, los algoritmos lossless generalmente utilizan aquellos presentes en ZIP y GZIP, pero optimizados para comprimir audio.

En sucesivas entradas de este blog iremos explicando en detalle los distintos formatos de compresión de audio. Primero los
lossless (FLAC, APE y TTA) y luego los lossy (MPC, OGG y MP3) para terminar la serie de notas con una comparativa entre CD y MP3.

Luego, con más tiempo, veremos los formatos
físicos de audio, las tecnologías actuales y aquellas que ya casi no se utilizan.
Si eres audiófilo, no te lo pierdas.


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martes, 17 de marzo de 2009

Cómo elegir un equipo de CD


Los más recientes modelos de reproductoras de discos compactos vienen llenos de características de las cuales algunas son necesarias y otras no tanto, ya se trate de un equipo modesto para un solo CD o de un cambiador de carrusel con capacidad para cinco discos o más. Con especificaciones tan similares y con diferencias acústicas tan sutiles, para la mayoría de los consumidores las funciones de una reproductora se convierten en el factor más importante en la selección de un equipo, y a continuación viene el precio.
Lo básico encontrado en prácticamente todo modelo incluye una unidad de control remoto, rastreo de la programación y una proyección del número de pista que está siendo reproducida y el tiempo de reproducción transcurrido. Sólo un equipo muy barato viene sin el control remoto inalámbrico para activar funciones vitales, como el omitir una pista, o un rastreo auditivo de cada pieza musical.
Sólo una minoría de equipos tienen control remoto para el volumen. Si el receptor, preamplificador o amplificador no tiene control remoto de volumen, ésa es una característica que vale la pena considerar en la reproductora de CD.

La programación le permite escuchar las piezas musicales en cualquier orden, omitiendo aquéllas que no desea oír e incluso repitiendo alguna pieza favorita. La mayor parte de las reproductoras pueden programar hasta 20 selecciones, y muchas programan 30 o más. Algunos cambiadores pueden programar sesiones considerablemente más largas y hasta pueden mezclar pistas de todos los discos cargados en la bandeja. Ciertas reproductoras modernas tienen elaborados sistemas de archivos, que almacenan los programas preferidos en docenas o incluso cientos de discos. Esto funciona alimentando el programa seleccionado en una memoria a largo plazo, y el mismo es llamado cada vez que en lo sucesivo inserte cada disco en particular.
El conjunto de otras características que podemos encontrar es en verdad enorme. Para los más nostálgicos, además de mostrar la pista del disco, el número de la misma y el tiempo en la pantalla, existe una variedad de auxiliares para grabar una cinta de cassette. Algunos equipos eligen automáticamente las pistas que caben en un cassette de una duración dada; otros buscan los niveles más altos (
peak search) en un disco para facilitar el graduar el nivel de grabación en la grabadora de cassette; y otras reproductoras de CD se comunican con la reproductora de cassette de la misma marca para automatizar el proceso de duplicar un CD en una cinta. Este nivel de conveniencia puede ser muy útil para el usuario habitual de una reproductora de cassette portátil (walkman) y sistemas de audio en el automóvil (autoestéreos).
Pero algunas características no tan obvias también son importantes. Por ejemplo, hoy en día más equipos tienen sistemas internos en contra de los golpes y las vibraciones. La habilidad de una reproductora para manipular los errores es un atributo ignorado a menudo, pero de carácter importante porque tendrá repercusión sobre lo bien que el equipo reproducirá un CD sucio, gastado o que no esté en perfecto estado.
Por último, es conveniente tomar en consideración la salida digital de cada reproductora. Encontrada hasta en los equipos económicos, esto permite que la información contenida en el CD viaje hacia afuera para una conversión del formato digital al analógico, u otra manipulación en otro componente, o para la grabación digital directa de un CD en un transporte de cinta digital.

Una vez identificadas las características que desea en un equipo, cerciórese de que estén presentes en el modelo que seleccione. Y, de primordial importancia en cualquier modelo que elija, una reproductora de CD debe tener calidad, valor y proceder de un fabricante con buena reputación. La calidad es fácil de juzgar. ¿Está el equipo bien hecho, armado cuidadosamente, bellamente terminado, se siente sólido, sus controles funcionan fácilmente y su distribución ha sido hecha inteligentemente? En realidad estos factores no tienen que ver directamente con el sonido o el rendimiento que se obtendrán, pero sí dan una pista valiosa de cómo el equipo fue diseñado y manufacturado.

Luego que se adquiere una reproductora de CD con el dinero ganado con el fruto del trabajo, en lo sucesivo tendrá que vivir con ese equipo, así que ese artículo tendrá que darle alegría cuando lo mira, lo toca y, sobre todo, cuando lo escucha.


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sábado, 14 de marzo de 2009

Trucos para equipos de audio >> parte 2

Lo prometido es deuda. Les dejo la segunda parte de la serie de trucos para mejorar el sonido de los equipos de audio. Les recuerdo que si tienen ideas similares, o si ya han experimentado soluciones alternativas a lo expuesto en el listado, los invito a compartirlas dejando un comentario.

Puntas de desacoplo: Si sus soportes de altavoces o mueble para audio tienen puntas de desacoplo y el suelo de su casa es de madera, puede continuar usándolas (sin que su mujer lo mate por haber estropeado el suelo) poniendo debajo de ellas unas monedas para evitar que se claven o rallen. Para rizar el rizo, puede pegar por la cara de la moneda que va sobre el suelo uno de esos protectores de fieltro que venden para las patas de las sillas y así evitar que incluso la moneda produzca algun arañazo. Este es el mejor sustituto a los carísimos protectores que venden en las tiendas de audio.

Pelotas de tenis y squash: Habrá visto en algunas tiendas pequeñas semiesferas de materiales esotéricos para aislar giradiscos u otros componentes. Esas pequeñas esferas pueden ser sustituidas perfectamente por pelotas de tenis cortadas por la mitad o, mejor aún, por pelotas de squash. De éstas últimas puede encontrar diferentes tipos más o menos duros y así probar cuáles funcionan mejor.

Apagado de displays: Los displays de los reproductores de CD's u otros aparatos generan interferencias eléctricas en la señal de audio. Si los apaga notará una sutil mejora del sonido de su equipo.

Blu-Tack: Este maravilloso y baratísimo material lo puede utilizar en multitud de aplicaciones. Algunos los colocan directamente sobre los chips de conversión de los CD, sobre fuentes de alimentación, debajo de altavoces para que no se muevan, etc, etc. Téngalo siempre a mano.

Teflón: Si necesita engrasar el eje de su giradiscos o el mecanismo de abertura de la bandeja de su reproductor de CD's puede utilizar algún lubricante con base de teflón. Puede encontrar pequeñas latas de este lubricante en las tiendas de aeromodelismo o en las tiendas de bicicletas (se usa para engrasar cadenas y cambios de marcha). El teflón tiene una larga duración y alta capacidad lubricante.

Limpieza de discos de vinilo: La manera más barata de limpiar discos de vinilo es utilizar agua desionizada y un jabón neutro. A la mezcla le puede añadir alcohol isopropylico. Las proporciones de los componentes pueden variar pero una buena composición puede ser: 3 partes de agua desionizada, 1 parte de alcohol isopropylico y 10 gotas de jabón neutro. Se limpia bien el disco con esta mezcla y una esponja muy suave (o similar). Luego se seca con aire frio, usando por ejemplo un secador para el pelo.

Paneles acústicos: Para evitar efectos sonoros indeseados en las salas de audición suelen utilizarse paneles acústicos. Estos paneles absorben o reflejan el sonido de manera que éste es percibido mejor por el oyente. El problema de estos paneles es su alto costo. Si quiere ahorrarse una gran cantidad de dinero y obtener un resultado similar puede utilizar cajas grandes de huevos. Estéticamente dejan mucho que desear, pero con un poco de maña puede dejarlas algo más aceptables pintándolas.

Base para discos de vinilo: Si necesita una base para poner en su plato sobre la cual descanse y gire el disco y que aisle de vibraciones, puede probar con una base circular de corcho. Una hoja de corcho de 2 mm. de grosor de unos 80 x 60 cm. da para hacer varias pruebas. Debe hacerle el agujero de rigor justo en el centro. Aisla, es barato y muy fácil de conseguir.

Base para CD's: Al igual que con los discos de vinilo, en los CD's tambien puede utilizar una base de corcho. En este caso debe ser muy delgada (1 mm.) y debe adherirla a la parte superior del CD (donde está la etiqueta y los dibujos) con algún tipo de pegamento removible, como el que se usa en los Post-It. La firma 3M tiene sprays de adhesivo removible que le pueden servir. Asegúrese que la base es perfectamente circular, algo más pequeña que el CD y que el agujero central es perfecto. Este truco puede no funcionar en algunos reproductores de CD. Es cuestión de probar si funciona en el suyo.

Aceite de motores: Unos cuántos trucos atrás se hablaba del aceite con base de teflón para engrasar los mecanismos de los giradiscos y lectores de CD. Hay audiófilos que utilizan aceite para motores para sustituir al teflón, sobretodo en los mecanismos de los platos. Uselo con cuidado y sin excesos. Se trata de lubricar ligeramente, no de bañar el giradiscos en aceite.

Vaselina: Si necesita engrasar de una manera más duradera los mecanismos de sus giradiscos puede usar vaselina. La vaselina funciona bien en aplicaciones simples como ésta. Es más limpia que la grasa y más barata.


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