lunes, 2 de marzo de 2009

Cómo probar los altavoces de un equipo de audio

¿Qué es el ruido blanco y cúal es la fuente del mismo? Simplemente es el ruido que se escucha al azar entre dos frecuencias de radio. Este ruido al azar posee características en su espectro y en el tiempo que no tiene la música, incluso cuando ésta esté muy bien grabada.

La música está variando en amplitud y en frecuencia de manera constante. Supongamos que alguien tratara de hacer una evaluación con música. La prueba consistiría, por ejemplo, en reproducir un CD de audio (lo que llamaremos fuente de sonido A) y a la vez grabar esta música (y así obtener la fuente de sonido B), para luego comparar la grabación (fuente B) con el sonido del CD original (fuente A). Al tratar de realizar una comparación entre las dos fuentes sonoras la prueba de evaluación se convertiría en una experiencia frustrante. Sin embargo, el ruido blanco que se escucha al azar siempre se percibe de una manera uniforme.
En una prueba entre A y B hecha con ruido blanco al azar, se puede emplear el silbido que se escucha entre dos estaciones de FM o el que se recibe al sintonizar un canal de televisión por el cual no se efectúan transmisiones. Desde luego, también existen en el mercado discos de prueba que contienen este ruido o el mismo se puede crear con aparatos generadores de señales.

Además de que el ruido blanco le facilita realizar una evaluación precisa en los componentes electrónicos de grabación, el mismo también le será útil para determinar la condición del sistema de altavoces.
Aunque este tipo de prueba no le permitirá determinar de una manera concreta y absoluta el rendimiento de los altavoces, por lo menos sí le permitirá detectar diferencias entre un par de altavoces. Estas diferencias no se hacen evidentes ordinariamente cuando se está reproduciendo la música. En la mayoría de los sistemas de altavoces para un sistema estereofónico se presumen que ambas unidades sean idénticas. No obstante, en la práctica es probable que ambos no suenen tan parecidos el uno al otro como se supone.
Para verificar esto, reproduzca una señal de ruido blanco mientras hace comparaciones entre los dos altavoces de un par esterofónico. Esta prueba se realiza de la siguiente manera: ponga los controles de tono del amplificador o del receptor en neutral, y cerciórese de que la señal de entrada sea la misma en cada altavoz, colocando en "mono" el control de mono/estéreo. Entonces escuche simultáneamente la señal de ruido en el altavoz izquierdo y en el derecho. Con toda seguridad encontrará que los sonidos provenientes de cada altavoz son muy diferentes. Como quiera que las características del cuarto de música y el arreglo de los muebles afectan la forma en que se escucha el sonido, separe los altavoces de las paredes y colóquelos aproximadamente casi juntos en el centro de la habitación, y siéntese a escuchar a la misma distancia de cada uno. Cuando se escucha de muy cerca, los altavoces pudieran percibirse muy diferentes el uno del otro, debido a los efectos del campo corto. De manera que lo mejor consiste en sentarse lejos de los altavoces (a la misma distancia a que normalmente escucha la música), por lo que otra persona deberá auxiliarle para que vaya alternando la señal con el control de balance del altavoz izquierdo al derecho y viceversa.

Con la señal de ruido, probablemente los altavoces no se escucharán tan iguales como cuando escucha música contenida en un CD, pero tampoco deberán sonar de una manera tremendamente diferente. Cualquier diferencia notable pudiera ser atribuida específicamente al amplificador o receptor, si los controles de tono para el canal izquierdo y el derecho no están sincronizados debidamente. Otro factor también pudiera ser el propio control de volumen de cada altavoz. Muchas veces sucede que los controles para los sonidos graves y los agudos no están ajustados de manera idéntica, por lo que el sonido que reproducen es diferente. Un simple ajuste de estos controles deberá balancear los espectros de las frecuencias, de modo que desaparezcan las diferencias. Si las diferencias persisten, intercambie los cables colocando el correspondiente al canal derecho en el altavoz izquierdo y viceversa. Mentalmente identifique la clase de diferencia que escucha entre el par de altavoces (tal vez un agudo más penetrante en el izquierdo). Si la diferencia continúa en el mismo altavoz, habrá determinado que el problema no es electrónico, sino del altavoz. Pero si ahora se escucha el agudo más penetrante en el altavoz derecho, la prueba le dice que el problema es del amplificador o del sintonizador.


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